
Me dijo "concéntrate en lo que puedes y tienes, no gastse energía enfocandote en lo que no puedes o no tienes, siempre habrá avance de esa forma que te llevará a tu meta"
Quisera poder plasmar todo lo que por mi mente pasa después de la vista de ayer, aunque creo que no terminaría, además las sensaciones están, pero traducirlas a palabras no es tan fácil. Pero algo pondré ahora.
Ayer tuvimos una visita que no es común. Blanca, quién fue alumna de mi padre, está de visita en la ciudad, y quería vernos. Vendría a la casa. Cuando lo supe me dió muchísima alegrería. Yo me apure lo más que pude para llegar a tiempo. Llegue y ahí estaba, sentada en la sala (como en los viejos tiempos) toda vestida de blanco, sin gota de maquillaje ni nada más ( signo de la sencillez que irradia), entonces no sería yo la única que no usa nada de eso :) Fueron 4 horas de plática continúa que en ese momento no me dí ni cuenta de cuanto tiempo había corrido. Entre otras muchas cosas contaba aspectos y situaciones tan peculiares de mi padre, que no imagine que el podría tranmitir de esa manera a otros, porque pienso que yo lo veía como eso, mi padre y nada más. Blanca es una persona fuera de lo común, lo que transmite es una tranquilidad que pocas personas podrían, de la misma manera que la profundidad de su mirada y de sus palabras. Tal vez ella no se da cuenta, pero le dije que tenía una capacidad muy grande para lograr ver la escencia de las personas, creo que por eso nos entendemos tan bien. No dejara de sorprenderme. De su experiencia de meses y meses en la india, que le trajeron enseñanzas y experiencias, lejos de quitarme las ganas su consejo fue que no fuera sola. Cuando hablan de viajes yo vuelo, sus pies también han pisado tokio y malasia, y me recomendo visitar los países que al igual que el nuestro fueron colonizados para fortalecerme con sus enseñanzas. Libros y dioses del universo también estuvieron presentes en la conversación. Aunque ella es un par de años mayor que yo, en realidad podría decir que se ve de mi edad, y lleva ya 20 años desde que entró al ashram, yo no esperaba que fuera tanto tiempo. Ahora ella no vive en la ciudad más, sino en un pueblo al sur del país dónde el clima, las costumbres y la gente son muuuuuy diferentes pero me dijo " uno tiene que ser feliz en dónde esté, los seres humanos capaces de adaptarnos". Y aunque ahora en dónde está no tiene ningún ashram ni nada parecido, su círculo de amistades se ha reducido, ella misma no abandona sus ejercicios y meditaciones, generadores de un equlibrio. Lejos de un "que me voy a poner hoy", lejos de otorgarle poder a un objeto y creerlo fuente de felicidad, ella está. "Estamos aquí para estar y sentirnos bien" me dijo también.
















El día era perfecto, en todos los sentidos. El clima estaba en su punto, cuando el sol apenas se asomó más no hacia nada de viento o frío, lo cual optimizó mi caminata. El plus de todo fueron mi nueva adquisición, unas botas cafés que si bien no son las más caras ni las más hermosas que he tenido sí son las más comodas que han llegado a mí. jajaja. Cuando las ví inmediatamente pense " son para mí". La diferencia fue inmensa, porque los últimos días habían sido un vía crucis en todas mis escapadas a la escuela, en los que tenía que literalmente correr para alcanzar abiertos las ventanillas, la caja y demás, mientras mis pobres pies se la jugaban, en una inestabilidad crucial del tacón alto y delgado de mis otros zapatos a través del adoquin mal puesto, grietas en las banquetas y lo que se me cruzara por el camino. Ahora todo fue diferente la establidad que el tacón bajo y ancho me da es magnífico, sentía casi como andar en mis tenis que son mis favoritos, y es que yo no me acostumbro aún a esos zapatos de tacón alto. Gracias a ellas no fue un via crucis más para mis pies.


















nuestras velas

