A pesar del frío, me animé a ir al centro. No tenía nada de ganas, pero como ya me había tomado la pasillta antinflamatoria para eso del cólico de la muerte, pues creo que eso me ayudo a tomar fuerzas. Resulta que pronto me voy a tomar unos días en el trabajo, para salir fuera de la ciudad, para celebrar el cumple de mi má. Entonces ahora si pensé en adquirir un tripie, desde cuando quería uno, si es así como uno de esos sueños, había ido al centro comercial de mi casa pero sólo había dos modelos, ninguno me conevencía, tenía que ir al centro a fuerzas.
Como no tenía muchas ganas, cuando me decidí ya era tarde pero me dije " es ahora o nunca" porque ya no tendría otro día libre para ir al centro, además en domingo creo que no abre casi ningún local, no lo iba a investigar así que me fuí. Creo que fue como señal, porque se suponía iría a dejar el auto en el mecánico de nuevo porque segía con las fugas, pero esta mañana que lo revisamos no había derramado ni una gota, parece que mis sospechas de que lo que se derramaba era del lavado de motor que le hicieron más que fugas como tal, como no tenía nada, pues para que se lo llevaba al mecánico. Además acá se necesitaba. La cita en el salón de belleza será para mañana temprano, si es que mi amiga A no me confirma el desayuno que acordamos, ay dios, he estado comiendo tanto que tal vez el traje de baño ya ni me queda.
El punto es que ya tengo tripie! para mi camará fotográfica. Mientras me aplastaban en el metro, porque era la hora pico, sólo a mi se me ocurre irme a esa hora, pero ni modo, creo que las sardinas enlatadas vienen mejor que como íbamos en ese vagón. Ahora sí viajaba ligero, la llave de mi casa y mi cámara eran mi equipaje, empecé a pensar sí, que no llevaba mi bolsa con una botella de agua, ni pañuelos desechables, ni mis lenes del sol, ni mi vicera, pero tenía que viajar muy ligera. Para sobrellevar la incomodidad de ese vagón, pensaba en todas las tomas que podré hacer ahora con mi tripie, empezando por las tomas a la luna, se me ha pasado la de octubre que dicen es la más hermosa, pero por algo se empieza, no me pierdo la siguiente luna, podré hacer tomas desde casi cualquier punto.
No sabía exactamente cual era la calle en dónde están todas las tiendas especializadas en éstos artículos, pero ese no fue ningun problema, llegando al centro, me baje en bellas artes, de ahi atravese, para buscar algún lugar dónde me pudieran dar más señas, justo en la base de la torre latino, está una tienda de electrónica, me metí a preguntar ahí y me dieron el nombre de la calle. Lo siguiente fue preguntarle a un polí la ruta. No estaba lejos, tenía que caminar unas 4 cuadras.
Mientras tanto camine un poco por una calle que han vuelto peatonal exclusivamente, el pavimento le quedó bonito, le dieron la pendiente necesaria para que el agua de lluvia se deslice hasta el drenaje, me pareció una cosa fabulosa, porque las coladeras las hicieron como las de las regaderas españolas, casi invisibles, es apenas una abertura lineal, lo cual también va a impedir que toda la basura grande que es la que abunda se vaya por ahi y la tape. Le abría tomado una foto pero había bajado unas fotos en la mañana y la tarjeta de memoria se me quedó dentro de la laptop. Alcancé a tomar unas cuantas de un altar de muertos que encontré en una de las iglesias por las que pasé. Tampoco me quise entretener mucho porque no era muy temprano y seguro me demoraría en buscar el tripie. Algo que noté es que sentí como que las personas no saben caminar en esos andadores, no había un orden, todos caminaban por dónde quisieran, lo mismo fuera la derecha o la izquierda, igual se detenían dónde fuera, estorbando el paso de todos los que veníamos delante de ellos. Yo llamo a esto un síndrome de la libertad repentina, jajajajaja, es una idea mía, nada científico, deducido por pura observación, todos sabíamos que esta calle no era peatonal hasta hace unos meses, es una de las más bonitas a mi gusto, así que a todos nos encanto la idea de convertirla en peatonal, pero nadie estaba preparado para ese suceso, que vino acompañado entonces del frenesí de encontrarse con que ahora podían caminar libres, atrevesando de un lado a otro sin el temor de ser atropellado por un auto, ocasionando entoces el caos de peatones en la misma. Ya regresaré con más fotos.
Total que llegué a la calle de los artículos fotografícos y empecé mi peregrinaje. Me encontre con varios tipos, marcas y modelos que decidirme por uno no iba a ser tan fácil. Sin olvidar que yo en la materia no tenía ni idea. Después de la 5a tienda, me encontré en una con un muchacho que estaba comprando no sé que cosa para su tripie, entonces me atreví a preguntarle si el sabía del tema y si me podía recomendar uno, ya que no quería prenguntarle mucho al encargado de la tienda porque no le ví cara de orientarme y seguro me haría llevar el más caro, el muchacho en cuestión, contemporaneo mío, accedió sin problema a apoyarme, de hecho anduvo conmigo en las siguientes tres tiendas recomendadas por él , pedía la información por mí y el me ayudaba a sacar los mentados tripies de los aparadores. Creo que cualquiera que nos vió pensaría que eramos amigos de tiempo atrás, sin imaginar que lo acababa de conocer. Visitmoas la última tienda que me recomendó, dónde encontré uno que me convenció completamente, que había visto en la primera tienda que visite, mucho más caro, cumplía con mis requisitos así que me lo traje. El muchacho me tuvo paciencia, porque no me convencían todos los otros que me habían enseñado en las otras. Creo que había pasado suficiente tiempo conmigo y se tenía que ir desde cuando así que no lo quise entretener más de lo que ya lo había hecho le dí las gracias, el se despidió de mí, primero extendiendo su mano hacía mi y sin imaginarme, sentí como se aproximo más y me dió un beso, en la mejilla claro!!! pero es que yo no doy besos ni en la mejilla jajajaja, menos a los desconocidos, sólo a las personas que estimo y me caen bien. Por cierto odiaba saludar de beso a cuanta persona hubiera todas las mañanas que llegaba al patio de la secu-prepa, ni eran mis
amig@s pero ahí estabamos repartiendo de besos a diestra y siniestra, horror! Que no panda el cunico, que eso fue todo con mi asesor de tripies, me pareció buenísima onda, le pregunté si era forografo y me dijo que no, sólo aficionado, como yo. Otra señal más de que todavía existe gente buena en el mundo :)
Mi asesor se fue, yo compré el tripie, para esas horas ya tenía hambre, así que les pregunte a las vendedoras por un lugar dónde podría ir que me recomendaran, me recomendaron un lugarcito que estaba casi enfrente, me gusto porque era bonito, la decoración tenía varios detalles que cuando éstos están presentes, quiere decir que a las personas realmente les importa su lugar, sé que son casi imperceptibles a simple vista pero es que yo me fijo mucho (no tanto como debería), como el acabado de las paredes, la cenefa, las plantas, los manteles, el tipo de silla. El local era angosto en su frente pero largo, como cualquiera que pudiese verse en europa, tanto que las mismas escaleras que llevan al segundo piso eran las típicas de alla, super empinadas, con las huellas pequeñas, hechas en madera. Claro puedo pensar que este local no ha sufrido grandes cambios en su estructura desde que fue concebido. Atinaron bien al decirme de ese lugar, comí rico y nada caro, la comida era tipo casera, añoro tanto esa comida porque quisiera no comer más lechugas y que hubiera más lugares así por mi trabajo.
Saliendo del lugarcito dónde comí, me acordé que por ahí cerca habría una estación del metro, para no tener que ir hasta dónde había llegado primero, me detuve a preguntarles a unos de un puesto de elotes, me dijeron que estaba a dos calles, como ya traía conmigo mi nueva adquisición y tan cercanos al invierno estamos que la luz del día se va más temprano, pensé en no seguir mi caminata e irme directo al metro para alcanzar luz del día. Una esquina antes de llegar a él, encontré un lugar que no sé ni como llamarle, porque primero pensé que era una panadería ya que ví desde el afuera las charolas llenas de pan, pero cuando dí la vuelta ya no eran panes sino postres y algunos pasteles, las personas se formaban para poder tomar alguno de estos postres, se veían deliciosos, me quede babeando desde afuera, esta vez no olvide que traía mi cámara aunque con pocas fotos pero sí le tome una, no me pude resistir. Luego mire más hacia adentro y ví que tenian menús en las paredes, que el servicio de comedor, tenían desde desayunos, luego seguí caminando y en la entrada del lugar había todo un anaquel que expendía pollo rostizado. No entendi bien que era este lugar pero estaba lleno, lo cual quiere decir que es famoso y bueno. Algún otro día me pasare a comer algo por ahí. Como ahora mi recorrido incluyo otras calles, pude conocer así nuevos lugares. Lo que más me asombra es que estas calles son tan desconocidas para mi, las siento como de museo, pero son las calles dónde vivió mi mamá cuando era niña, cuando la zona era más habitacional que comercial, hace muchos muchos años atrás.