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miércoles, abril 04, 2012

Por las fotos



Creo que esta será la semana de los enojos. Estoy enojada (otra vez) por algo que tal vez ni valga la pena. Lo que pasa es que tenía que irmea tomar unas fotografías, sí , de esas para trámites oficiales, total que según yo tenía el tiepo planeado, me levanté, desayuné, lavé el auto, preparé mi comida para traer a la oficina, me fui a bañar y a arreglar, pero por la cuestión de la foto pues me tarde más de lo que pensaba, porque no se me acomodaba el cabello, no me parecía de ninguna manera que me lo acomodaba, no encontré nunca mi rimel (desde el jueves pasado anda perdio pues la señora del aseo lo movió de lugar y no ha vuelto a aparecer), mi mamá me tuvo que prestar uno que ni me gustó, se me acabó el rubor desde hace meses y no he podido ni ir a buscar uno que me convenza porque tampoco es cualquier, total que finalmente dije ya me voy así. Llegué a la fotografía y mi bolsa es un horror, no encontraba nada de lo que quería sacar, buscaba mi crema de labios y nada, quería el aceite antifreeze y nada, una revulotura de cosas, me dieron la notita de las fotos y la metí en mi cartera, de tantos papelitos que traigo ahí cuando lo quise volver a sacar, no aparecía, mi cámara salió volando lo bueno es que había alfombra en el suelo y que trae su estuche acolchonado ya. Tanta cosa que ando cargando, para que se me olvidara la libreta dónde anote cuantas fotos necesitiaba. Y eso que no saben, que traigo una bolsa extra, o sea otra donde traigo mis tupers con comida, mis libros, mis papels. Parezco otra vez burro de carga. 
Para acabarla, cuando me toman la foto, le pedi al señor que me la mostrara y no me gustó nada, parezco buhó así horrible porque de por sí los ojos grandes y con el flash se me abrieron así aún más, el de la foto nunca me acomodo la cara bien. Entonces lo que más me hizo enojar fue que no dije nadaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa me quedé callada, y no le dije estando ahí TOMAMELA DE NUEVO! no lo hice. Pensé bueno ya así, pero todo el camino me la pasé pensando en lo mal que salí, en que super G se la pasó diciendome que cuidara muy bien la foto que todo mundo la vería, yo le dije que no me importaba, y sí no debería importarme pero es que la ví antes de tomarla y salí realmente terrible. Entonces llegando a la oficina tenía ganas de llorar porque no fui capaz de decir ahí mismo " TOMAMELA OTRA VEZ" , para colmo, me andaba buscando mi jefe. 
Total que apesar de que super g decía que ya no me la tomará, hablé al "estudio fotográfico" y le dije que no me había gustado que iba a regresar para volvermela a tomar! No me apasigué con eso, porque me enoja igual que por no exigir mi derecho antes, ahora gastaré gasolina y tiempo para ir a tomarla de nuevo. No está muy lejos pero no tendría porque hacerlo si hubiera hecho valer mi derecho que como cliente tengo que quedar conforme. Quisé ir en la mañana para aprovechar todo el demás día a la salida del trabajo, porque esta vez si me saldré a las seis, no como ayer que Mar me dejo 20 minutos esperándola en el estacionamiento, tuve que subir por ella para ver que pasaba, porque no bajaba y yo con todo y el auto encendido! esto también me molesto bastante.  Este día Cristi me iba a dar una sesión de reiki, Cristian iba a ponerle el mentado renderizador a mi laptop y ahora no sé si me de tiempo porque el estudio de fotos cierra a las siete de la noche.
Ahora ando peninada de cola y no me gusta andar así toda restirada, estoy muy enojada, y no sé que hacer para que se me quite. Bueno se me bajo un poco el enojo al llamarle al tipo para que no haga nada y que me las voy a volver a tomar. En que el señor A me regalo una gelatina de las que vende S.

domingo, abril 01, 2012

Situaciones peculiares



No puedo ir contra la marea. Aunque no es bueno enojarse, hice un coraje de esos. Todo porque había planeado ir al nuevo centro comercial, este domingo, generalmente éstos días los quiero aprovechar con mi mamá, si se puede con mi hermana y la demás familia. Pero resulta que me dijo que se iba a ir a la misa del domingo de ramos, que empezaba a la 1.30 pm, yo mientras regresaba a la casa de mi caminata, sacar las copias, me bañaba, arreglaba y demás. Pero dieron las 3.30 pm y nada que llegaba ya estaba yo hasta preocupada, luego le llamó y me dice " si , ya voy, 5 minutos, ay es que ... ahorita te platico" yo entre mi " qué pasaría". Sus 5 minutos, se extendieron hasta las 4 pm, para esa hora estaba yo que moría de hambre, estaba empezando a picotear galletas en la casa y no me gusta porque luego ya la comida no es lo mismo. Entonces agarré mis cosas y me fui, con el coraje encima claro. 
En el momento que me salía de la casa iba llegando mi hermana, que me dijo " a dónde vas? ya comiste? " y estaba tan enojada que no le conteste nada y me salí :P bueno ya tenía rato que no hacía un drama. Me fui a comer a un lugar no muy lejos de la casa, en dónde tienen un helado de vainilla delicioso, el mejor diría yo, sin embargo la comida es bastante mala, pero ahí estaba. Obviomanete mi teléfono sonó y no conteste nada. 
Ya estando en el lugar pasó algo bastante peculiar. Había terminado de comer, casi lista para irme, cuando de repente entra un señor de edad muy avanzada, el cabello blanco de canas obvio, pero todo así como esponga, como que se lo esponjo apropósito, no que lo haya despeinado el viento. Bueno con una chamarra azul encendido, y unos jeans pegados, muy moderno el hombre para su edad, yo hasta creí que era el Loco Valdés pues vive por ahí. Todos los comensales lo voltearon a ver y se cuchichearon. Bastante excéntrico el hombre, sin embargo entraron otros que le ganaron y por mucho. 
Dios de mi vida! que de repente pasan frente a mi un chico como de unos no sé 25 años pero medía 2 mts de altura, con el cabello largo y lacio hasta las rodillas y vestido todo de negro, lo clásico una gabardina negra, pantalón negro; que venía tomando a una señora de edad avanzada, vestida como una abuelita normal y común, pero del otro lado, la venía tomando de la mano, una señora no tan grande, como de unos 50 años, con el cabello bicolor, en canoso la mitad y la otra morada, igual largo lacio hasta las rodillas, para remtar, detrás de ellos entro una muchacha, como de unos también 25 aproximadamente, también bastante alta aunque el más alto, era el muchacho, con la misma tónica, cabello largo hasta las rodillas en color rojo, medias negras tipo Gloria Treví o sea llenas de agujeros adrede, shorts de mezclilla y blusa negra. Como no es común ver a gente vestida de esa manera y menos en familia, y menos por el rumbo, porque sí existe una zona donde se juntan los que se visten así, pero está lejísimos, entonces llamaban mucho la atención y todos nos quedamos con la boca abierta cuando los vimos, no podíamos disimular nada, otros hasta casi se les truena el pescueso por voltearlos a ver. Bueno deben estar bastatne acostumbrados, pero una nunca se podrá acostumbrar a tanta mirada, así como cuando me pongo faldas cortas, vestido o mallones, es igual, así que entiendo lo que ha de sentir la familia Monster (por lo del look de Lili, de toda la familia, esa serie me encanta, excepto la abuelita). Entonces se sentaron en una mesa en el mero rincón del lugar. Como es un lugar al que casi no voy,  porque juro que la comida es bastante mala, sólo voy por el helado, como saludaron al capitán muy familiar, pues tal vez sean clientes frecuentes.
Después de ese suceso me levanté y me fuí. Ya en la casa, se me había pasado el coraje pero quería escuchar la explicación de por qué se había retrasado tanto mi mamá. Me dijo que la misa se había alargado, o sea por mucho no era para salir a las 3.30 pm! le dije lo mismo, entonces agregó que se quedó platicando con  una amiga, y es que mi mamá tiene tantas amigas directamente proporcional a las que yo no tengo jaaaaaaaaaaa. Me dió más coraje que sólo por estar ahí platicando me haya tenido muriendo de hambre en la casa.