lunes, marzo 07, 2011

A veces


Muchas veces, la mayoría, de hecho creo que así vivo, le doy demasiado importancia, más de la que es debida, a esto del labourum, como si fuera el origen de la vida y de la felicidad, ciertamente que es el medio para que pueda realizar muchísimas cosas donde soy feliz, entre ellas el desarrollarme en mi profesión, pero siento que no puede ser el centro de mi vida ni de mi universo, o al menos no debería serlo.
Super G me dice que muchas veces, los altos mandos, porque piensan que se nos remunera nuestro trabajo, eso los convierte en dueños de todo nuestro tiempo y persona, eso es algo que en muchos lugares se toman esos poderes. Como en muchas otras situaciones, ese límite es una línea muy fina que pasa desaparcibida ante ellos.
A veces me gusataría tener esa desfachatez que el último arquitecto que paso por aquí, tomaba las cosas tan a la ligera, pero siempre marco su raya en todo aspecto, no sólo en tiempo, empezando por seañar que su auto particular no se usaría como auto de la empresa para ir y venir de las obras foraneas; falto tal cantidad de veces en los pocos meses que estuvo que ni lo que seguramente la contadora lo ha hecho en su  más de un lustro de estancia aquí, porque tenía asuntos que resolver personales, sin remordimiento, a veces sin avisar. La misma desfachatez que utiliza el arqui para poder quedarse platicando con quién sea mientras va a hacer sus pagos al banco, como es tan rollero pues esos encuentros son de varias decenas de minutos, mientras yo vengo a toda prisa para poder estar a tiempo en mi lugar. 

0 comentarios: